Uno de los desafíos más persistentes en los sistemas educativos contemporáneos es la baja retención del aprendizaje a mediano y largo plazo. En múltiples contextos escolares y universitarios, los estudiantes logran un desempeño aceptable en evaluaciones inmediatas en su proceso de enseñanza y aprendizaje, sin embargo, presentan dificultades significativas para recuperar y transferir el conocimiento en situaciones posteriores